Desearía tener mil vidas para leer y leer y leer, pero, como aún no es posible, me escapo de vez en cuando a una librería-refugio, donde encuentro tesoros, que disfruto con calma. Fruto de una escapada es este artículo: «Una librería y 3 libros para el verano 2024».

Una librería y 3 libros para el verano 2024

Los tres libros que te voy a recomendar para este verano 2024 tienen como hilo conductor una librería: Amapolas en Octubre (Madrid). En marzo hice un viaje a Madrid para visitar a amigos y familia y ya había decidido que iría a esa librería que aún no conocía en persona, sin embargo, llevaba tiempo siguiéndola por redes sociales y me fascinaba por su sofá, su máquina de escribir, las paredes llenas de fotografías de escritores y escritoras; había algo que me decía que debía ir, sentía la librería como un refugio y casi como una peregrinación. Me inventé un juego: yo elegiría dos libros, pero el tercero sería una recomendación de las libreras. Me gusta mucho hacer esto porque es una manera de leer algo diferente a lo que estás acostumbrada, experimentas, quien te recomienda un libro, te da un pedacito de su vida. No me arrepiento para nada porque el libro que me recomendó Lana me tuvo atrapada unas cuantas noches: una biografía que no es una biografía, o sí, que puedes leer como una novela y que el hilo conductor, los protagonistas, son los perros, pero no unos perros cualquiera, sino los perros de la escritora Elizabeth von Arnim, prima de Katherine Mansfield, sí, sí, esa escritora maravillosa, amiga y a veces no tanto de Virginia Woolf (no sé cómo lo hago, pero siempre llego a ti, Virginia). Me encantó por su humor, su ironía, su inteligencia, el cómo es capaz de mantenerte enganchada, con una prosa muy cuidada en la que no falta ni sobra nada. Espera, que no te he dicho su título, se trata de Todos los perros de mi vida, editado por Trotalibros Editorial.

Pero la perfección de Ingraban tenía un defecto: era incapaz de quedarse quieto al ver un ciervo. Los campos estaban llenos de gamos, pequeñas y elegantes criaturas con caras del color del centeno maduro que se paraban a observarnos.

Elizabeth von Arnim, Todos los perros de mi vida, Trotalibros Editorial, p. 51

Otros 2 libros: poesía para el verano 2024

Pero esto fue al final, la recomendación, digo.

Antes, deambulé por la librería como una pirata en busca de sus tesoros, levantando libros para ver lo que se escondía detrás, aunque no pude ser una pirata completa porque no pude llevarme todos los tesoros que fui encontrando, como los diarios de Alejandra Pizarnik y Sylvia Plath. Finalmente, me quedé con La quietud de Manuel García Pérez de la editorial Auralaria Ediciones y Poesía completa de Idea Vitale, Lumen.

De La quietud puedo decir que es de esos poemarios filosóficos que a mí tanto me gustan, que en muchas ocasiones, como un ritual para meterme en la creatividad, he leído justo antes de empezar a escribir mi poemario. Este poemario de Manuel García Pérez es un poemario que te despierta la mente porque te surgen muchas preguntas, pero que es capaz de mantener ese equilibrio entre la esencialidad, la abstracción y la concreción, las metáforas llenas de ternura y crudeza al mismo tiempo, con Heidegger y el concepto de ser en el centro.

La piedra está aquí.

Y no es tiempo. Alguien muere

cerca de tu lecho y no es tiempo.

Manuel García Pérez, La quietud, «XIII», Auralaria Ediciones, p. 35

Y qué añadir de Idea Vitale, esta poeta imprescindible y que por fin me he quitado esa espinita, ya que aún no había leído nada de ella. Dentro de esta antología, quisiera recomendar «Nocturnos», para esas noches de verano en las que recapitulas lo que estás haciendo con tu vida. Qué cambias y qué no.

[…]

Quisiera estar dormida entre la tierra

no dormida

estar muerta

no estar

[…]

Idea Vitale, Poesía completa, «Nocturnos», ‘Volver’, Lumen, p. 102

¿Qué te parece? ¿Sales también tú cual pirata a buscar tus tesoros?

No dejes de visitar la librería Amapolas En Octubre: Laura y Lana siempre andan por ahí hablando de libros, respirando libros, riendo libros.

P. D.: Por cierto, a mis tesoros descartados tengo que sumar el libro Amapolas en octubre de Laura Riñón Sirera, la dueña de la librería, editado por Tres Hermanas (aún no hay libro de esta editorial que no haya leído y que no me haya entusiasmado, así que le tengo unas ganas…)

Que pases un feliz verano. Si quieres conocer mis recomendaciones del año pasado, pincha aquí.

Un abrazo,

Míriam


    Puede que también te guste

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *