Tras los años que llevo corrigiendo, he observado que en el primer libro te comen las dudas, precisamente, por ser el primero. Pero, también, te comen las dudas cuando ya llevas varios escritos y no sabes si sigues siendo original. Por eso, en este artículo «¿Qué tipo de escritor eres al acabar tu libro?» te quiero dar herramientas para que dejes de dudar de ti y de tu obra.

¿Qué tipo de escritor eres al acabar tu libro? 5 perfiles

Hay otros perfiles, pero estos son, desde mi experiencia, los más habituales:

El que está perdido

Cuando eres un escritor novel, este es el perfil que más me encuentro. No sabes cuáles son los siguientes pasos que hay que dar, ni sabes si tu libro tendrá cabida en el mercado literario. Ni siquiera sabes si tu libro está terminado de verdad. Es como si miraras tu libro y vieras una madeja enredada de lana.

El que tiene el síndrome del impostor

Aquí, en cambio, lo que sientes es que no tienes derecho a llamarte escritor ni a publicar por diversas razones. Bien porque no hayas realizado ningún curso relacionado con la escritura, cursado Filología Hispánica o bien porque, simplemente, aunque hayas hecho todo lo anterior, como es la primera vez, eres tu mayor juez y te dices que cómo te atreves, si no lo has hecho nunca.

El que piensa «¿y para qué he hecho esto si no es nada práctico ni productivo y no me voy a ganar la vida con ello?»

Tenemos tan interiorizada esta manera de vivir en el que los beneficios de cualquier acción tienen que contarse siempre en dinero, y en dinero inmediato, que, aunque ardamos en ganas de desarrollar nuestra personalidad creativa, esa idea de la productividad nos lastra y, en realidad, no nos deja terminar de verdad nuestro libro y nos genera muchas dudas e inseguridades hacia nosotros y nuestra obra. ¿Te ocurre?

El que se queda como vacío y piensa que nunca más va a poder escribir nada

Este es otro tipo de escritor, y el que creo que es el más común de todos, ya que escritores de renombre como Kafka o Juan Benet han pasado por ahí, por el miedo a la hoja en blanco. Esto hace que, al final, dudes de tu obra terminada.

El que piensa que ya no es original

Este perfil es muy cercano al anterior, pero este se da, sobre todo, en los autores que sois más experimentados. Tienes miedo a plagiarte a ti mismo, lo que te lleva de nuevo al bloqueo del escritor y a no valorar tu obra terminada.

La creación de las aves, Remedios Varo. Puede que a veces te sientas un bicho raro, pues observa
qué maravilla de cuadro, los bichos raros son muy interesantes.

¿Qué ocurre en estos casos?

Desmiénteme si no es cierto, pero te has visto reflejado en alguno de estos perfiles y ahora mismo tienes tu libro guardado en un archivo de Word del ordenador. O puede que lo imprimieras para hacer las últimas correcciones y lo has dejado en el cajón.

Por favor, espero que en un ataque de inseguridad no lo hayas eliminado, o lo hayas quemado…

Ojalá, nos encontremos en el primer punto, que lo tengas abandonado. Bien, respiremos tranquilos, puede que sea cierto que quede mucho por trabajar en la trama, en los personajes… o que no sea el libro más original. Aun así quiero que cambies el foco, que pienses que es una semilla sobre la que puedes trabajar; si no tienes la semilla, no tienes nada que regar.

Sigue leyendo, que creo que la siguiente técnica te puede ayudar.

Pon cerco a tus dudas con un listado

En primer lugar, te va a ayudar admitir y localizar qué es lo que te hace dudar; ¿eres algún tipo de escritor que acabo de mencionar?

En segundo lugar, haz una lista de tus dudas en relación con tu libro. Pero no te quedes en la superficie, no pueden ser del tipo «creo que mi libro no está terminado», «no es original» o «no le va a interesar a nadie». Sino que deben ser dudas concretas y medibles como, por ejemplo, «creo que los personajes tienen poca profundidad psicológica y son demasiado cliché, sobre todo, este u otro personaje» o «el final creo que no funciona».

De esta manera, dejarás de ver tu libro como una madeja enmarañada y sí como los hilos que puedes estudiar, trabajar y mejorar.

También te recomiendo que hagas una lista de lo que piensas que son aciertos, para que la relación con tu libro sea justa y equilibrada.

¿Qué herramientas tienes a tu alcance?

Con tu listado de dudas, puedes acudir a las siguientes personas:

A ti mismo de manera autodidacta

Puedes proceder a investigar y formarte en lo que necesites. Yo te voy a dejar a continuación bibliografía básica sobre teoría de la literatura:

  • La comunicación literaria de José Luis Barrientos.
  • Como escribir sobre una lectura de Carme Font.
  • Teoría literaria de René Wellek y Austin Warren.
  • Poética de Aristóteles.

Lectores amigos

Puedes pedirles a tus amigos con un buen bagaje lector que lean tu obra y que te den su opinión sobre los puntos mencionados en la lista. Según lo que te digan, trabaja sobre ellos.

Otro escritor con el que tengas confianza

Tiene la ventaja de que sabe más de lo que habla que tus amigos.

Un profesional

Los dos anteriores no son excluyentes con acudir a un profesional. Hay dos diferencias entre ellos, los amigos lo hacen gratis y te podrán decir me gusta, no me gusta, me chirría… Sin embargo, un profesional que, claro está, te cobrará por su trabajo, te presentará un documento de análisis en el que te explica lo que funciona y lo que no y por qué. Es lo que hago yo en mi Servicio Análisis de tu Obra.

Yo, en realidad, pienso que son complementarios, uno habla más desde las vísceras y el otro desde el conocimiento con un cerebro frío y objetivo; ambas visiones son necesarias.

Espero haberte ayudado a valorarte un poco más y a entender qué es lo que te ocurre, que mires tu libro terminado con buenos ojos, ojos críticos, pero sin ser un juez castrador e inmovilizador. Y no se te olvide pedir ayuda cuando la necesites. Me gustaría que a partir de ahora seas el tipo de escritor satisfecho con su trabajo.

Si te ha gustado, comparte este artículo, me ayudas a seguir ayudando a escritores como tú.

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