El pan y la lengua

hablan del pescado

mientras el cadáver de la palabra guerra

pide que le hagan un manto de lirios,

que pasa frío y no puede dormir.

* * *

Hoy he amanecido con siemprevivas

repujadas en las muñecas

y todo me sabe a miel.

Puede que también te guste

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.