Míriam Villares

Correctora, poeta, librera…

La historia y la lucha de las mayúsculas… o no (I)

Ahora las noches ya no son tan largas desde que el sol ha decidido instalarse definitivamente, pero a nuestra errata itinerante le sigue gustando esconderse cual detective para investigar, y hoy nos trae algo que a los correctores o asesores lingüísticos nos vuelve locos: el uso de las mayúsculas y minúsculas. ¿Quién ganará? ¿Las mayúsculas, las minúsculas, el corrector?

El mundo de las mayúsculas y las minúsculas es amplio y se cuela en cualquier campo, en este caso voy a hablar de un concepto que apunta la RAE (Real Academia Española) en su Ortografía de la lengua española, y que si quieres seguir sus normas tendrás que saber distinguir, se trata de acontecimiento histórico transparente o no transparente, que puede resultar por momentos subjetivo. Si sabes distinguir estos dos conceptos sabrás dónde colocar la mayúscula y la minúscula.

Esta distinción entre acontecimiento transparente o no transparente como ya hemos apuntado, es propia de la Ortografía, por ejemplo Martínez de Sousa ni en su Manual de estilo de la lengua española ni en su Diccionario de uso de las mayúsculas y minúsculas realiza esta distinción, sino que encontraremos un cajón más amplio llamado acontecimientos históricos.

No entraremos aquí a hablar de por qué la RAE realiza esta distinción, ya que ello merece un artículo aparte, sino que intentaré dar las claves para distinguir entre un tipo de acontecimiento y otro. Comenzaremos en este primer artículo definiendo lo que es un acontecimiento histórico transparente. La Ortografía señala que: «Cuando la expresión con la que nos referimos a un determinado acontecimiento histórico designa de forma directa y transparente la naturaleza del referente nombrado, no se requiere la mayúscula, salvo en los elementos presentes en la denominación que así lo exijan, como los nombres propios».

Y algunos de los ejemplos que nos indica a continuación son la caída del Imperio romano, la conjuración de Venecia, la revuelta de los comuneros, el sitio de Leningrado o la conferencia de Yalta.

¿Qué es lo que nos puede ayudar a saber si «designa de forma directa y transparente la naturaleza del referente nombrado»? Que podemos visualizarlo en nuestra mente, así de rotundo, por ejemplo con la revuelta de los comuneros nos podemos imaginar a una serie de personas enfadadísimas que se rebelan con lo poco que tengan contra alguien; sin embargo, esto no ocurre cuando se hace referencia por ejemplo a la Noche Triste, no sabes qué es lo que ocurre, te lo tienen que explicar, decirte que se trata de la noche en la que los soldados de Hernán Cortés fueron derrotados por el ejército mexica en 1520.

¿Con qué otros acontecimientos transparentes me he encontrado durante las correcciones que he realizado?: la caída del muro de Berlín, la revuelta de Bohemia, el levantamiento del dos de mayo, la masacre de Yeste, la insurrección republicana en Jaca, etcétera.

Como veis, los acontecimientos transparentes son bastante fáciles de distinguir, lo que son para nota son los acontecimientos no transparentes, porque además muchos de ellos nos son tan familiares que no somos conscientes de su naturaleza «no transparente» y que por lo tanto requieren de mayúscula porque actúan como si de un nombre propio se tratara, pero esto tendrá que ir en el siguiente artículo. Así que por el momento gano yo, la correctora. ¿Podré ganar en el próximo asalto?

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