Míriam Villares

Al habla Míriam, te asesoro lingüísticamente sobre tu texto.

Flores de emigración

En un lavabo de París,
tu pelo recién rapado, nido lleno de aire,
de otro aire que ya no es
tus gritos de niña
tu risa adolescente
tu primer adiós.
Ahora, gelatinoso,
gris, rojo, luz,
que cubre tu piel,
que pesa en tu carne, en tus venas, en tu latido
y de repente, la vejez en tus manos,

pliegues secos y cortantes.

Muerte.

Ya no hay pelo en el lavabo,
y una cara redonda se refleja en él.

 

 

(Fragmentos de Tinta, n.º 2)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *